OBJETOS DE DESEO. Surrealismo y diseño

Gran exposición en el Vitra Design Museum en Weil am Rhein (Alemania). Comisariada por Dr. Mateo Kries

Debido a la excelencia de la información y al interés de la exposición, el texto de esta entrada es el que se leyó en la conferencia de prensa y en el discurso de la inauguración de la exposición el 26 y 27 de septiembre de 2019.

El surrealismo se considera una de las corrientes artísticas de mayor influencia del siglo XX. En sus fantásticos mundos visuales los objetos cotidianos cobraron una importancia central, fueron alterados, ironizados o fusionados en extraños seres hermafroditas. Así surgieron varias obras clave del arte moderno como la «Rueda de bicicleta» de Marcel Duchamp (1913) o el «Teléfono Langosta» de Salvador Dalí (1936). Al mismo tiempo, el surrealismo también dio impulsos importantes al diseño. A partir del 28 de septiembre de 2019 el Vitra Design Museum presenta una exposición de gran envergadura que investiga de forma exhaustiva el diálogo entre el surrealismo y el diseño. Por esta razón se muestra por primera vez la fuerte influencia que ha tenido el surrealismo sobre el diseño de los últimos 100 años: desde muebles e interiores hasta el diseño gráfico, la moda, la cinematografía y la fotografía. La exposición comprende, entre otros, obras de Gae Aulenti, BLESS, Achille Castiglioni, Giorgio de Chirico, Le Corbusier, Salvador Dalí, Dunne & Raby, Marcel Duchamp, Max Ernst, Ray Eames, Front, Friedrich Kiesler, Shiro Kuramata, René Magritte, Carlo Mollino, Isamu Noguchi, Meret Oppenheim, Man Ray, Iris van Herpen y muchos otros.

El surrealismo fue fundado en 1924 por André Breton con el primer manifiesto surrealista y se convirtió rápidamente en un movimiento internacional al que pertenecieron numerosos escritores, artistas y cinematógrafos. El subconsciente, los sueños, las obsesiones, la casualidad y lo irracional fueron solo algunas de las fuentes a partir de las cuales los surrealistas crearon una nueva realidad artística. Desde la década de los 1930 sus ideas empezaron a influenciar también el diseño y, a partir de la década de los 1940, el surrealismo se convirtió en una verdadera tendencia que marcó el estilo de la moda, el mobiliario y la fotografía y llegó a ser protagonista de las portadas de revistas como «Harper’s Bazaar» y «Vogue». El surrealismo sigue ofreciendo hasta hoy múltiples estímulos para los diseñadores, ya sea con los motivos de sus imágenes fantásticas, su enfoque subversivo o su interés por la psique humana.

La exposición «Objects of Desire» presenta en un diálogo confrontado obras del surrealismo y objetos del mundo del diseño, haciendo evidente fascinantes paralelismos y referencias cruzadas. Entre los préstamos más destacados del ámbito de las artes plásticas se encuentran, entre otros, la pintura «El Modelo Rojo» (1947 ó 1948) de René Magritte, la obra de Salvador Dalí «Media taza gigante voladora con inexplicable anexo de cinco metros» (1944/45), así como «Bosque, pájaros y sol» (1927) de Max Ernst, pero también obras de arte encontrado como el «Portabotellas» (1914) de Marcel Duchamp o el «El Regalo» (1921) de Man Ray. Los trabajos del ámbito del diseño van desde obras de la década de los años 1930 –como la mesa de Meret Oppenheim «Traccia» (1939) – hasta ejemplos de la actualidad, entre ellos diseños de moda de Iris van Herpen, objetos de Front, Konstantin Grcic o Odd Matter, así como proyectos del diseño critico, que cuestionan de forma  subversiva las nuevas tecnologías o los roles de género. Todos ellos muestran que el diseño de los últimos 100 años no gira únicamente alrededor de la funcionalidad y la técnica, sino también alrededor de la realidad escondida detrás de los objetos, alrededor de los sueños, los mitos y las obsesiones escondidas, es decir, alrededor de lo surreal.

 

Roberto Sebastian Matta Echaurren, MAgriTTA, 1970
© Vitra Design Museum, photo: Jürgen HANS
Man Ray, Cadeau/Audace, 1921 (1974) © Vitra Design Museum, photo: Andreas Sütterlin

La primera parte de la exposición se centra en recapitular el surrealismo desde la década de los años 1920 hasta la década de los 1950, lo que subraya la importancia que tuvo el diseño para el desarrollo del movimiento. Inspirados por la «pintura metafísica» de Giorgio de Chirico, los artistas como René Magritte y Salvador Dalí intentaron capturar el aura y la faceta misteriosa de los objetos cotidianos. Al mismo tiempo, y fuertemente influenciados por las obras de arte encontrado de Marcel Duchamp, varios artistas como Meret Oppenheim o Man Ray experimentaron con una forma de escultura completamente nueva creando objetos absurdos a partir de materiales y objetos encontrados. Desde la década de los 1930 la búsqueda del potencial narrativo de los objetos ejerció cada vez más influencia sobre diseñadores y arquitectos, como por ejemplo Le Corbusier. Esta influencia se hace patente por ejemplo en el apartamento parisino que diseñó entre 1929 y 1931 para Carlos de Beistegui, uno de los coleccionistas más importantes de arte surrealista. Cuando muchos de los protagonistas del surrealismo se vieron obligados a emigrar a los EE.UU. tras el ascenso del nacionalsocialismo en Alemania y la ocupación de Francia, el movimiento empezó a inspirar a diseñadores también al otro lado del Atlántico, entre ellos Ray Eames e Isamu Noguchi. En 1942, Friedrich Kiesler empleó concepciones surrealistas del espacio para la creación de la galería de arte Art of This Century de Peggy Guggenheim en Manhattan. Las formas biomorfas que Kiesler confirió a los muebles de la galería tuvieron gran influencia sobre el idioma orgánico del diseño norteamericano de la posguerra

 

Le Corbusier, roof apartment for Carlos de Beistegui, Paris, 1929–31 (published in Plaisir de France, March 1936)

 

BLESS, Hairbrush, 1999 (2019) © Vitra Design Museum, photo: Andreas Sütterlin
Pedro Friedeberg, Hand Chair, c. 1965 © Vitra Design Museum, photo: Andreas Sütterlin

 

Marcel Duchamp, Roue de bicyclette, 1913 (1951)
Ruth Francken, Man Chair, no. 24/24, 1970
© Vitra Design Museum, photo: Jürgen Hans

La segunda parte de la exposición profundiza en la forma en que los surrealistas analizaron los arquetipos de los objetos cotidianos y socavaron los códigos de significado de nuestro mundo, con el que creemos estar familiarizados. Después de 1945 muchos diseñadores utilizaron estrategias similares, entre ellos Achille Castiglioni, cuyos diseños se basaron frecuentemente en la idea del arte encontrado. Por otra parte, muchos de los esbozos del Diseño Radical italiano, entre ellos Piero Gilardis «I Sassi» (1967/68) o el sillón «Capitello» (1971) de Studio65, recuerdan a los enigmáticos objetos fragmentarios y fuera de contexto de, por ejemplo, Salvador Dalí o Giorgio de Chirico. También los artistas surrealistas como Man Ray o Roberto Matta aprovecharon en las décadas de 1960 y 1970 las posibilidades que les ofrecían los nuevos materiales plásticos para convertir motivos surrealistas en asientos esculturales. Otros diseños más actuales de esta parte de la exposición se basan en la descontextualización y la alienación de lo aparentemente ordinario, como la lámpara «Horse Lamp» (2006) del dúo de diseñadoras Front o el «Coathangerbrush» (1992) de Konstantin Grcic, quien nombra a Marcel Duchamp como fuente de inspiración más importante para sus creaciones.

 

Meret Oppenheim, Table with Bird’s Feet, 1939
© Vitra Design Museum, photo: Andreas Sütterlin
Bocca (Sofa), 1970
© Gufram/Studio65, photo: Jürgen HANS © Vitra Design Museum
Meret Oppenheim, Gloves (Parkett Edition, no. 116/150), 1985
Courtesy of Ursula Krinzinger, photo: Jasha Greenberg

 

Salvador Dalí, Mae West’s Face which May be Used as a Surrealist Apartment, 1934/35
© bpk/The Art Institute of Chicago/Art Resource, NY

La tercera parte de la exposición se dedica al tema del amor, el erotismo y la sexualidad, que jugaron un papel central en el surrealismo. En la época de la posguerra estos temas se incorporaron al diseño de interiores, como muestran los sensuales interiores y muebles del diseñador italiano Carlo Mollino o la obra «Mae West Lips Sofa» (1938) de Salvador Dalí, que Studio65 adaptó más tarde con su famoso sofá en forma de labios llamado «Bocca» (1970). Los vínculos entre el surrealismo y el diseño son especialmente visibles en la moda, en la que Salvador Dalí jugó un papel de precursor. Ya en la década de los 1930 trabajó con la leyenda de la moda Elsa Schiaparelli y diseñó numerosas portadas de revistas de moda, así como anuncios de moda y muestras de tela para empresas textiles. Mientras que las obras de los surrealistas masculinos suelen estar repletas de estereotipos de género, los trabajos de muchas surrealistas se caracterizan por un tratamiento más sutil de estos temas, lo que las convierte en una referencia importante para diseñadoras y diseñadores actuales. Entre las obras de la exposición en las que se hace patente este fenómeno se encuentran las subversivas fotografías de moda de Lee Miller, los autorretratos andróginos de Claude Cahun y el ensamblage «César» (sin data) de Mimi Parent. Pero también las facetas oscuras de la sexualidad jugaron un papel importante en el surrealismo, en gran medida inspiradas por el psicoanálisis de Sigmund Freud, quien veía el amor y el erotismo estrechamente ligados a fuerzas contrarias como la violencia, la represión y la destrucción. La exposición ilustra esta conexión, entre otros, con trabajos de Hans Bellmer o Wolfgang Paalen y muestra cómo estos temas se incorporaron al diseño, como por ejemplo en objetos de Gaetano Pesce, Maarten Baas o Studio Wieki Somers. La tetera «High Tea Pot» (2003) de Somers tiene la forma de una calavera de cerdo y se recubre de una piel de rata almizclera; con ello socava nuestra concepción de lo agradable y acogedor de forma semejante a como lo hacen algunas obras de Meret Oppenheim, una de las artistas surrealistas líderes.

 

Dan Tobin Smith, A Matter of Perspective (published in Wallpaper*, no. 69, June 2004, set design by Lyndsay Milne McLeod

La última parte de la exposición se dedica a lo que el etnólogo francés Claude Lévi-Strauss denominaba el «pensamiento salvaje»: el interés por lo arcaico, por la casualidad y lo irracional, que se mostraba tanto en el entusiasmo de los surrealistas por el denominado «arte primitivo» como en sus experimentos con materiales y técnicas, por ejemplo la «pintura automática». En el arte esto condujo a mundos visuales con una lógica formal propia, a menudo marcada por formas proliferantes o fundidas, como en las pinturas de Max Ernst o Yves Tanguy. En el ámbito del diseño se aprecian motivos comparables ante todo a partir de la década de los 1980, cuando cobran importancia los enfoques experimentales y los diseñadores empiezan a deconstruir las formas y las tipologías de los objetos. Un ejemplo significativo de ello es el asiento de Robert Stadler «Pools & Pouf» (2004), en el que un clásico sofá Chesterfield parece estar fundiéndose como los objetos en las pinturas de Salvador Dalí. La lámpara que parece explotar de Ingo Maurer «Porca Miseria!» (1994) o el cruce entre mesa y lámpara «Cocoon 8» (2015) de Nacho Carbonell muestran enfoques semejantes. Otras referencias concretas a motivos surrealistas se encuentran en el videoclip de la canción «Hidden Place» (2010) de Björk, que muestra cómo una lágrima recorre el rostro de la cantante, una referencia a la famosa fotografía de Man Ray «Lágrimas» (aprox. 1932). Especialmente los proyectos del denominado diseño crítico se dedican abiertamente a la agenda subversiva y de crítica social del surrealismo, como los «Designs for an overpopulated planet: The Foragers» (2009) de Dunne & Raby. Se trata aquí de objetos ficticios para un futuro distópico, que se mueven entre el arte y el diseño, entre la realidad y la ficción.

 

Ingo Maurer, Porca Miseria!, 1994

 

Le Corbusier, Ozon III, 1962
René Magritte, Le Modèle rouge, 1947 or 1948

Estos ejemplos muestran cómo de actual sigue siendo hasta hoy el diálogo entre el surrealismo y el diseño. El surrealismo ha animado a los diseñadores a buscar la realidad detrás de lo visible y a crear objetos que ofrecen resistencia, a romper con las costumbres y abandonar lo cotidiano. El surrealismo liberó al diseño de la posguerra del estrecho corsé del funcionalismo y ha desviado nuestra visión de la forma de las cosas hacia sus mensajes a menudo ocultos.

La exposición «Objects of Desire» analiza este fenómeno por primera vez, mostrando así uno de los diálogos más fructíferos entre el arte y el diseño de los últimos 100 años.

Más info:

La exposición puede visitarse hasta el 19 de Enero de 2020. 

Vitra Design Museum : https://www.design-museum.de/en/sprachmicrosites/spanish.html

Charles-Eames-Straße 2, 79576 Weil am Rhein, Germany

T +49.7621.702.3200, F +49.7621.702.3590

https://www.design-museum.de/en/sprachmicrosites/spanish.html

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