El estudio RCR Arquitectes, firma L’Olivera 4, una villa futurista en Girona, que fusiona arquitectura y paisaje

La villa está diseñada por los galardonados arquitectos catalanes RCR Arquitectes, de Olot, Premio Pritzker 2017. Representa un innovador concepto de bienestar y de integración con la naturaleza. Está situada en el resort PGA Catalunya Resort en Caldes de Malavella en Girona. Y dentro de un campo de golf junto a un lago. El agua y su entorno son la conexión que la hacen flotar en el paisaje

Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta, arquitectos que componen el estudio RCR, aportan al PGA Catalunya Resort, un complejo residencial de interesante valor arquitectónico, la nueva edificación. Con el proyecto el estudio deja patente ese estilo que le dado el reconocimiento internacional. El respeto al entorno, la transición entre el interior y el exterior, y la importancia de la luz y el agua. Igualmente,  su apuesta por la innovación y su concepto de la arquitectura basada en la plena convivencia con la naturaleza.

VIsta del lago al que se asoma la villa L'Olivera 4 de RCR en Girona

“Como en todas nuestras obras hemos querido ir un paso más allá, demostrando el amor que tenemos por la naturaleza con el objetivo principal de que las personas sientan algo especial, que les haga pertenecer al lugar. Para la construcción de esta villa nos inspiramos en el sentimiento que transmite este conjunto verde,  en sentir la proximidad del lago y el carácter del campo de golf”

Rafael Aranda arquitecto y co-fundador de de RCR Arquitectes

A menos de una hora de Barcelona, a 20 minutos de la Costa Brava y a sólo 15 minutos de Girona, en PGA Catalunya Resort, en un frondoso bosque de pinos y frente un lago, está la nueva villa, la vivienda modular de RCR Arquitectes. A simple vista, ya se ve distinta a las casas habituales. Y es que se ha proyectado a partir de su ubicación, sin centrarse en la estructura o la forma.

L’Olivera 4 es una villa donde poder decidir en la disposición y la medida de los espacios: no existe una limitación entre el exterior y el interior. Todas sus superficies se pueden vivir al mismo tiempo, es fluida y cómoda. ”Al ser una casa paisaje, los materiales utilizados hacen que su estructura hable a través de un lenguaje de umbráculos y elementos propios de jardín, alejándose de la pesadez de una construcción tradicional. “ explica el arquitecto Rafael Aranda de RCR arquitectes.

La construcción evoca la arquitectura japonesa

La casa reconoce, respeta y disfruta de un entorno natural privilegiado, con el que se relaciona de forma próxima y serena. No es un obstáculo que interviene en la naturaleza, sino que se percibe como una continuidad del paisaje con la mirada puesta en el lago. Y sin perderlo de vista, desde la entrada al último ambiente. “El lago es la mirada prioritaria de la casa, donde todas las estancias miran. La topografía hacia el lago marca los diferentes niveles de la casa“, continúa Aranda.

De esta forma, partiendo de la idea de casa-mirador, la villa de RCR Artquitectes parece estar flotando en el aire. Y así su adaptación con el entorno es aún mayor. En la entrada de la casa parte una lámina de agua. Está pensada como un elemento contemplativo y de reflexión que atraviesa toda la parcela y desemboca en la piscina.

Más que integrarse en el paisaje la villa L'Olivera 4 de RCR en Girona se ha creado a partir del paisaje, y se funde con él

Un tránsito delicado, onírico y poético que evoca la tradición de la cultura y la estética japonesa y al literato Tanizaki. Y a Tadao Ando o Kengo Kuma, entre otros arquitectos que han explorado la poesía de la arquitectura y el camino de la arquitectura emocional, para llegar a los seres humanos, como hace RCR Arquitectes. “Intentamos poner nuestra alma en nuestra arquitectura. No estamos haciendo una casa, queremos que además sea una vivencia (…)“. Y no nos queda duda.

Más info: RCR Arquitectes y PGA Catalunya Resort