Los jardines de Fernando Caruncho: Reflejos del Paraíso

Si sois aficionados a los jardines, y admiradores de uno de nuestros grandes paisajistas, Fernando Caruncho, os sonará este título. Es la versión en español del volumen que publicó Rizzoli  en otoño de 2020. El libro recoge 21 exquisitos jardines. Ediciones El Viso, y Caruncho Ediciones, nos brindan la oportunidad de recorrerlos y a la vez disfrutar de los interesantes textos del propio Caruncho que los acompañan.

Un viñedo en Italia, una finca New Jersey, un oasis en una isla del Peloponeso… y así hasta 21 espectaculares jardines, todos impresionantes y diferentes con un nexo en común, la pasión y el estilo de Caruncho. Todos ellos, diseñados en los últimos veinte años y seleccionados personalmente por el mas reconocido e internacional de nuestros paisajistas. Y los ha escogido entre los más de 160 que ha creado en los 40 años que lleva dedicado a este noble arte

Jardín y quiosco inspirada en un pabellón japonés en  Normandia. Uno de los 21 que recoge el libro Reflejos del Paraíso: Los jardines de Fernando Caruncho
Jardín y quiosco inspirada en un pabellón japonés en Normandia. (Francia) Foto Maru Serrano.
“Un pequeño quiosco para la contemplación y el descanso silencioso” así describe Fernando Caruncho el pabellón de madera de estilo japonés, tan carmesí como el colorete de los labios de una geisha, que erigió en el corazón del jardín La Buissone en Normandía sobre un terreno ondulado y artísticamente plantado

Fernando Caruncho lleva  más de más de cuatro décadas interpretando increíbles sinfonías en el paisaje de todo el mundo. Y ha unido sus dos pasiones jardín y arquitectura en unos espacios serenos y equilibrados. Para mí, la verdadera arquitectura es la que considera que el paisaje, el jardín y la habitación tienen que tener puntos de unión, sus correspondencias, para que así, entre las tres, generen todas sus sinergias, todo su potencial. Solo de esta manera se consigue esa percepción de « continuo » que hace del paisaje, el jardín y la arquitectura una experiencia unitaria, total y verdadera”.

 L'Amastuola. Jardín de viñedos en Puglia, Italia 200.Es la contraportada del libro Reflejos del Paraíso de Ferando Caruncho.
L’Amastuola. Jardín de viñedos en Puglia, Italia 2003. Vista de las olas del viñedo. Foto: Ricardo Labougle.
Es la contraportada del libro Reflejos del Paraíso de Ferando Caruncho.

En este viñedo, cuenta el paisajista en el libro: Reflejos del Paraíso. Los jardines de Fernando Caruncho, el tiempo de los tiempos antiguos se da la mano con nuestro tiempo, la infancia del hombre con su etapa adulta. Se qué si somos capaces de transformar nuestra relación con la Tierra podremos seguir soñando para construir realidades en el futuro“. Para crear L’Amastuola Caruncho movió más de 2000 olivos, algunos del s. XIX de una esquina de la propiedad. Los colocó en grupos que puntúan los arcos de las vides y alinean los caminos…

Jardín privado del estudio de Fernando Caruncho. 2002. Portada del libro Reflejos del Paraiso.
Jardín privado del estudio de Fernando Caruncho. 2002. Portada del libro Reflejos del Paraiso.
Los tres cubos de mortero de cal del estudio, inspirados en
el muro y una de las torres vigía de la Alhambra. Un madroño ( Arbutus unedo ), un seto de boj ( Buxus sempervirens ), y encima una higuera ( Ficus carica ), dan volumen a la composición.

 Es la misma emoción que tantas veces he encontrado en la arquitectura sabia de los grandes maestros de la arquitectura antigua, y de la contemporánea también : Barragán, Louis Kahn, Tadao Andō, Richard Neutra, Alvar Aalto… Esa que conecta al hombre con la naturaleza y que está tan lejos de la del show-o internacional de los últimos 50 años y sobre cuyas ruinas emerge una nueva generación de arquitectos que cree en el espíritu del lugar.

Fernando Caruncho. Paisajista

Las  raíces de su inspiración nace de fuentes tan diversas como el jardín islámico, el pensamiento zen aplicado al paisaje y jardín y el estilo clásico europeo. El control de la luz, la escala, la geometría, el uso de materiales locales y su idea de fusión de arquitectura y naturaleza definen su trabajo. De ahí nace ese estilo que busca la belleza, a través de la naturaleza, la geometría y la luz”

Temporal Cosmic Garden. Jardín de la casa de Fernando Caruncho en Madrid. 1989.
Temporal Cosmic Garden. Jardín de la casa de Fernando Caruncho en Madrid. 1989. Foto Silvia Cerrada.
Masas de miles de cosmos blancos (cosmos bipinnatus), plantados después de que un hongo diezmase leste área se balancean en un exuberante jardín efímero.

La magia también llega a la casa y jardín de Caruncho, donde conviven esas influencias del jardín zen y la magia de estanques y contrastes.  “A veces los sueños, de tanto soñarlos, se hacen realidad, explica en el libro al describirlo. El programa de esta arquitectura es sencillo: tres pequeños cubos, como tres grandes rocas,  rodeados de un jardín. “En este proyecto volvieron a repetirse, cuenta Caruncho en su libro,  las mismas emociones que sentí cuando dibujé el jardín y la casa donde vivimos, un reto que trataba de integrar el jardín a la casa y la arquitectura al jardín en una unidad sin fisuras. En este nuevo proyecto también quería integrar el paisaje de montañas que teníamos en frente, como hice también en nuestra casa”.

jardín Flynn de Caruncho publicado en el libro Reflejos del Paraíso: los jardines de Fernando Caruncho
Flynn Jardín Jardín privado en Boca Ratón, FLorida (EEUU). 1998. Foto de Raúl Tomás.
Un diálogo entre el jardín de los tres círculos y la arquitectura cúbica reflejada en el estanque circular.
Jardín de los tres círculos tiene cuatro niveles de plantación de yaupon ( Ilex vomitoria ).
El estanque circular al fondo y el pequeño bosquete de ficus nítida que lo rodea. La piscina circular y las gradas curvas de yaupon juegan con las estructuras cubistas del arquitecto mexicano Ricardo Legorreta .

Flynn es proyecto espectacular, que ha marcado su carrera. “En su día recibí dos cartas. Por un lado, la de los propietarios que me llamaban porque había visto las fotos del jardín de trigo Mas de les Voltes, publicadas en una revista estadounidense y, por otro, un e-mail deRicardo Legorreta, arquitecto mejicano heredero de la escuela de Luis Barragán, al que tanto admiro. El océano bate fuerte en esa costa, donde las tortugas vienen cada año a desovar. Todo parecía ponerse de acuerdo para hacer un proyecto brillante, lo que posibilitaría mi descubrimiento como jardinero en un nuevo continente”.

“El jardín establece un diálogo  arquitectónico con círculos casi mágicos de los que Caruncho explica: “El jardín Flynn ha sido uno de esos proyectos que hacen de bisagra entre un tiempo y otro, justo a los 40 años, en lo que podríamos llamar hoy la mitad de la vida”. Y continúa: “El círculo abría en mí posibilidades y visiones que me descubrían una mirada sobre la esfera del mundo. Desde entonces es parte identitaria de mi manera de comprender el espacio”.

Jardín de Mas de Les Voltes (Girona). Jaerdín privado agrícola. 1994.
Jardín de Mas de Les Voltes (Girona). Jaerdín privado agrícola. 1994. Foto Pere Planells.
Caruncho diseñó este jardín del Ampurdán como una cuadrícula que contiene varios campos de trigo dorado

“En verano, el trigo es alto y dorado y las grandes parcelas se balancean suavemente con el viento. Hay fruta en el huerto. El otoño trae la vendimia y el corte del trigo. En invierno, la tierra es arada y sembrada y marcada por maravillosos dibujos. Y en primavera, de nuevo, todo es un mar de verde. ¿Qué puede ser más que producir harina del trigo, vino de las vides, aceite de las aceitunas y frutos de los árboles? En cierto sentido, éste es el primer jardín con toda la pureza de un ideal platónico.” Así describe este jardín, uno de los 21 elegidos para Reflejos del Paraíso: Los jardines de Fernando Caruncho.

Jardín privado, Sotogrande, Cádiz, España
Jardín privado, Sotogrande, Cádiz, España. 2006. Foto Raúl Tomás.
En la imagen un estanque lineal que se une a la piscina, creando una continuidad con los estanques de golf. Las altas palmeras conectan los dos, creando un aire de exotismo.
Jardín Siete Montañas en Lugano (Suiza) Casa y jardín . 2010.
Jardín Siete Montañas en Lugano (Suiza) Casa y jardín . 2010. Foto Maru Serrano
Una finca suiza plantada con tilos y sauces blancos ofrece vistas al lago de Lugano. Caruncho y su cliente llaman a esta parte de su jardín, con sus largos y serpenteantes muros, “el dragón” .
Las primeras curvas de “el dragón” serpentean a lo largo de las curvas hasta la parte más baja del jardín. Los árboles de Linden (Tilia cordata) y los sauces blancos (Salix Alba) se unen al bosque
Garden of Light I. Palais Royal Paris (Francia) 2019
Garden of Light I. Palais Royal Paris (Francia) 2019. @Fernando Caruncho. Foto: Rafael Lugassy
La Nuit de Spirite: Instalación de luz en el jardín del Palais Royal de París Diciembre de 2019. Reflejo del allée de tilos (Tilia) y el cielo sobre las láminas de cobre retroiluminadas.
Estas superficies de cobre funcionan como espejos de agua en diálogo con el gran estanque.
 Cotoner (Mallorca). Jardín privado. 1991.
Cotoner (Mallorca). Jardín privado. 1991. Foto Raúl Tomás
El primer jardín de trigo diseñado por Caruncho, atravesado por un césped bordeado de olivos y cipreses que termina en un césped de cipreses en forma de luna creciente, generando un punto de perspectiva.
Freagantes olas de lentisco (Pistacia lentiscus) ondulan entre la casa y el gran estanque.

El jardín de trigo está cruzado por un césped bordeado por olivos y cipreses y termina en una zona de césped en forma de luna creciente rodeada de cipreses, que genera una interesante perspectiva.

Jardín de la Casa del Agua. Peloponeso (Grecia) 2009.
Jardín de la Casa del Agua. Peloponeso (Grecia) 2009. Foto José Gómez-Acebo Botín.
Jardín de la Casa del Agua Jardín en Porto Heli. Reconstrucción de la colina mediante grandes muros ondulados de piedra que, junto con las verticales de los cipreses (Cupressus sempervirens), generan una gran percepción de movimiento en el espacio. Las escaleras que descienden por la ladera en terrazas conducen al mar Egeo.
A lo largo de los muros (de piedra local), el romero (salvia rosmarinus), la lavanda (lavandula) y el lentisco se alternan con los cipreses y árboles frutales: granados (Punica granatum ), albaricoqueros ( Prunus armeniaca ) y cítricos (Citrus)

Un precioso jardín con vistas el mar Egeo,”Cuando me llamaron para este proyecto en el Peloponeso, frente al mar, me enfrentaría por primera vez a la Grecia de hoy, donde iba a encontrar o no vestigios vivos o muertos de todo aquel mundo que yo tanto amaba,  escribe Caruncho en el libro.” El resultado: Un espacio circular en la parte s alta del jardín desde el que se ve la casa y el paisaje del Egeo. Aquí Caruncho marca un ritmo de cipreses entre los muros de piedra y las escaleras que conectan los bancales. Masas de lavanda (Lavandula ), romero (Salvia rosmarinus) y lentisco se alternan con los cipreses y los árboles frutales : cítricos (Citrus), granados (Punica granatum) y albaricoqueros (Prunus armeniaca).

Portada del libro: Reflejos del Paraíso: Jardín del estudio de Fernando Caruncho
Portada del libro: Reflejos del Paraíso: Jardín del estudio de Fernado Caruncho. San Sebastián de los Reyes (Madrid). 2002. Edita Ediciones El Viso y Caruncho Ediciones.

Viendo estos jardines, es evidente la obsesión de Caruncho por la luz, los círculos, el uso de la cuadrícula clásica la ausencia de flores y su manera de entender y amar el jardín mediterráneo con sus plantas y aromas. Además, si sois amantes de estos espacios mágicos y de nuestra flora, leer los textos y los pies de foto que acompañan a cada jardín con toda la información sobre el trazado y sus plantas, es una auténtica delicia.

La imagen que abre el reportaje corresponde al jardín de Kohimarama. Quiosco (Pabellón) y Jardín, en Kohimarama Beach, en Auckland (Nueva Zelanda). 2005. Olas y arboledas reflejadas en la piscina de basalto en forma de media luna. Foto Christoph Hoessly.

Más info: Fernando Caruncho

Reflejos del Paraíso. Los jardines de Fernando Caruncho. Edición en español. 342 páginas. 218 ilustraciones a color.23 x 28 cm. Encuadernación en tela con sobrecubierta. Madrid, Caruncho Ediciones y Ediciones El Viso, 2020