El mítico Hotel Torre del Remei Mercer renace tras 24 meses de reforma

En el corazón de la Cerdanya, en el pirineo catalán, este centenario palacete modernista, creado por un discípulo de Gaudí, el hotel Torre del Remei abre renovado por completo.

Sin alterar su arquitectura, el proyecto le coloca en el siglo XXI, convertido en lujoso cinco estrellas. Y todo aderezado con piezas de grandes creadores como: Gio Ponti, Hoffman, Jacobsen, Foster, Citterio, Neri & Hu, Gamfratessi o locales, como el catalán Miguel Milá o el valenciano Mario Ruiz

Un paraíso en los Pirineos con 100 años de historia

Uno de los salones del palaciego hotel Torre del Remei en la Cerdanya

En el Parque Natural del Cadí-Moixeró, La Cerdanya, histórica región de Girona, famosa por su clima y paisaje, estaba considerada ya hace un siglo “un bálsamo para el espíritu”. Era el secreto de la alta burguesía de Barcelona. Hasta allí llegó, con su esposa, el banquero Agustí Manut i Taberner en busca de una finca para construir una casa para su hija Blanca. Y mandó construir un palacio modernista. Cinco años duró su construcción. Un discípulo de Antonio Gaudí, Calixto Freixa, una estrella en su época, se encargó del diseño. En la comarca hay otras obras emblemáticas con su firma como el casino Ceretá de Puigcerdá y el Castell Torre de Riu. La construcción es modernista pero no disimula reminiscencias neoclásicas francesas.

El hotel modernista cuenta con más de cien años de historia

La Torre del Remei se inauguró en 1910 y en ella vivieron inicialmente diez mujeres –incluyendo el servicio– bajo la atenta mirada de la señorita Manut i Uyà. No había representantes del sexo masculino. Durante la Guerra Civil fue requisada. Se convirtió en hospital pero, milagrosamente, sus interiores fueron respetados. Décadas después comenzó su lento ocaso. A principios de los ochenta, Josep María Boix y su mujer, Loles que llevaban tiempo revolucionando la cocina de la Cerdanya y dándola fama mundial, descubrieron la finca. Se enamoraron de ella y, acabaron comprándola en 1989. Dos años después, en la primavera de 1991, la abrieron como hotel.

Vista del hall de acceso y el salón principal del hotel Torre del Remei Mercer en el pirineo catalán

La finca del Mercer Hotel Torre de Remei integra la antigua casa palacio con 12 habitaciones y las antiguas caballerizas, un anexo con otras 12 habitaciones. El exterior es un buen ejemplo del modernismo catalán. En el interior, todo cambia. Un nuevo interiorismo interpreta sus espacios históricos de una forma más contemporánea, sofisticada y cómoda.

El desayunador con vistas al jardín

“Queremos que el huésped, al entrar, reconozca la arquitectura pero que se sorprenda por la atmósfera”. “Evitamos recrear un escenario antiguo y, con la mezcla de referencias, buscamos una decoración única pero cálida, para que el huésped no sea un invitado. Ésta es su casa”.

Amanda Molina, directora de diseño y proyectos de Mercer Hoteles
Uno de los salones en el que se mezcla diseño contemporáneo y arquitectura modernista

Un recorrido por el mito

Al entrar en la finca, nos encontramos un jardín de tres hectáreas donde disfrutar de desayunos a la nueva piscina o relajarse por la noche con unos cócteles en la terraza. En el centro, la Torre del Remei.

Arte y diseño en el Torre del Remei Mercer

Es la clásica mansión-villa de principios de siglo XX, construida con una simetría estricta. Hay dos ejes que confluyen en la parte central de la casa, coronada por una cúpula que hace de lucernario. La planta baja acoge la recepción, el restaurante y varios salones. El piso principal, el segundo y las buhardillas alberga 12 habitaciones y suites.

La escalera modernista del hotel Torre del Remei Mercer

El edificio ha sido restaurado sin alterar en absoluto su interesante arquitectura de interior. Brillan esplendorosas columnas, vidrieras, escayolas y cerrajería con motivos, por supuesto, vegetales. Solo una cuidada selección de piezas de diseño y una escogida paleta de color sitúa el centenario edificio en pleno siglo XXI.

Arquitectura modernista y diseño van de la mano en el hotel Torre del Remei Mercer en la Cerdanya

El lujo en estado máximo

Al igual que a principios del siglo XX, no abundan las líneas rectas en el mobiliario. Las formas curvas están presenten en sofás, butacas o bañeras. Y, como entonces, los artesanos locales han matizado los sinuosos diseños en armarios y escritorios.

Detalle de la recepción en el Torre del Remei renovado como un lujoso hotel cinco estrellas

Los materiales, ricos en texturas –terciopelos, cueros, madera–, son discretos pero describen cómo entender el nuevo lujo. El mobiliario lo firman grandes maestros del diseño como Gio Ponti, Børge Mogensen, Arne Jacobsen o Josef Hoffmann y también los nombres que triunfan en el siglo XXI como los estudios Space Copenhagen, Gamfratesi, Note Design Studio o Neri&Hu. No faltan los diseñadores locales como Miguel Milá, Mario Ruiz o Martín Azúa e internacionales como Norman Foster, Antonio Citterio o Sami Kallid. Esto permite una atractiva combinación de referencias al incluir obras de todo el espectro de diseño. El resultado es un art nouveau revisado que evoca un glamour absolutamente atemporal con la sensibilidad del diseño danés y un punto de sofisticación parisina.

Cada uno de los baños es diferente y cuenta con bañeras y grandes duchas efecto lluvia

Habitaciones con personalidad y vistas

Distribuidas en seis categorías (Suite, Premium Junior Suite, Junior Suite, Premium Deluxe, Deluxe y Superior), todas las habitaciones son distintas. Están decoradas y personalizadas en cada detalle. “Los materiales naturales transmiten transmite una sensación de calma y serenidad”, explica Amanda Molina, la directora de diseño y proyectos de la firma. “Además, resisten el paso del tiempo y crecen en belleza”. Habla de las pesadas cortinas de lino, los cabeceros en piel, las butacas en madera y lana o las mesas de café de mármol veteado. “Tenemos un cómplice, la luz natural que inunda las estancias gracias a los grandes ventanales”. La gama suave de colores solo es interrumpida por las manchas de color que aporta la alfombra –amarillo dorado, azul tinta, rojo, etc.). Los cabeceros lucen una estructura de nogal y tapizado en piel y las sábanas, un algodón egipcio de 400 hilos. Los baños están concebidos como un pequeño spa. Y, al igual que en las habitaciones, cada baño es diferente. En la mayoría hay grandes bañeras y cabinas de ducha con efecto lluvia.

Las habitaciones del Torre del Remei son todos diferentes
Las nuevas habitaciones en las antiguas caballerizas con un toque rustic chic

Y si en el castell las habitaciones derrochan guiños palaciegos, la antigua caballeriza no disimula su pasado, todo lo contrario, lo acentúa. Los cuartos son amplios con techos altos en madera y paredes donde se han rescatado los muros de mampostería. Y lo que en teoría podría ser rústico aquí se transforma en un estilo rusty chic, con un punto del glamour de los setenta. Las habitaciones se reparten en dos plantas. Las de la baja, cuentan con terrazas privadas con preciosas vistas al jardín. Un plan de lo más tentador, anotado en mi wish list. ¿Quién se apunta?

Los techos son altos y de madera en las nuevas habitaciones de las caballerizas del Torre del Remei

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