Viajamos hasta el Lago Como, junto a Milán, para descubrir la Villa Casa Bianca. Una casa familiar de los años 20 que ha sido el marco para la puesta en escena de un proyecto singular ambientado en la historia de sus antiguos propietarios.
Diseñado por los arquitectos holandeses Van Beek en Dings de Eindhoven en colaboración con el Hub Musa, «Returning to Villa Casa Bianca» cuenta la historia imaginaria del regreso a casa de su propietario tras años de viajar por el mundo. Se trata de un proyecto temporal en el que firmas como FENIX®, Arpa®, Getacore®, Homapal®, Formica® y Westag Türen® (marcas del grupo Broadview) han utilizado este antigua casa para presentar sus tendencias y novedades en el diseño de superficies.
La instalación ha creado sinergias entre piezas icónicas de diseño e importantes piezas contemporáneas de autor, de Arne Jacobsen, Vico Magistretti, Jean Marie Massaud, Tomoko Azumi, Marc Sadler o Elena Salmistraro… junto con los distintos materiales que brinda este grupo, líder en tecnología de materiales.

Diseñada en 1920 por el ingeniero Carlo Ponci la Villa Casa Bianca, se eleva sobre el paseo que rodea al lago de Como, con su blanca y elegante arquitectura. Llama la atención su distinguido estilo Art déco, con ventanas típicas en proa y mármol blanco. La casa, rodeada de jardines, cuenta con trs plantas y un sótano, de las que se han utilizado la baja, y la noble, para instalar el proyecto.
Villa Casa Bianca ha ido experimentando distintas transformaciones a lo largo de su historia. Esto se percibe nada más traspasar el umbral en el que nos reciben Filippo Manetti director de marketing y Sandro Marini, director de comunicación, de Musa y Fenix. El desgaste, los desconchones e imperfecciones dejan a la vista el efecto del abandono y el paso del tiempo, pero, eso sí, se han contrarrestado con la belleza que surge del encuentro entre la memoria y los recuerdos y el nuevo mobiliario que se instalado en la villa.
Esto resulta muy evidente, por ejemplo en los preciosos suelos, a los que se te va la vista al entrar en cada estancia. Madera en juegos geométricas que en algunos habitaciones se alterna con el terrazzo, que estuvo súper de moda en la Italia de los años 40-50. En esos mismos años, el arquitecto Luigi Caccia Dominioni, considerado como un gran maestro por la alta burguesía milanesa, creó distintos elementos para la villa Casa Bianca, entre los que destacan las lámparas originales, que aún se conservan y la chimenea o la gran escalera.

“Returning to Villa Casa Bianca“, te lleva a identificarte con aquella familia propietaria, que retorna a su residencia tras largos años de viaje por el mundo. Al entrar sorprende la belleza de las combinaciones entre objetos procedentes de viajes y el nuevo mobiliario de la villa. Con un diálogo entre distintos estilos, desde muebles antiguos hasta objetos de estilo árabe o oriental, las creaciones contemporáneas creadas con los materiales del grupo conectan también con la naturaleza, muy presente, tanto en plantas como en motivos, que crea una armoniosa narrativa. Ya en las primeras salas, nos reciben preciosas ventanas de madera en arco por las que vislumbramos unas espectaculares vistas del lago.
El vestíbulo

En el vestíbulo, de estilo Art Nouveau, llaman la atención las lámparas y sillas cubiertas por telas blancas. La idea, según nos cuentan, es recordar esa vieja costumbre de proteger los objetos y mobiliario durante la ausencia de la familia. Estas fundas de tela representan su partida, en contraste con los nuevos muebles que están a la vista y hablan de su retorno. Varias plantas surgen de pedestales con superficies verde claro de Formica y costados dorados de Homapal, en combinación con la mesa central, del mismo tono de Formica, sobre un soporte también de Homapal. La preciosa decoración geométrica del parqué dialoga con los motivos de los módulos de papel pintado de líneas clásicas.
La Lounge

Grandes jarrones de palmeras sobre un pedestal, hecho con la misma combinación de la sala anterior dan protagonismo a la naturaleza. El banco de tipo serpentí está hecho con asientos modulares que pueden disponerse en composiciones tanto en recta como curva. Es una de las creaciones de ”Futuro Composto“, un taller de jóvenes diseñadores dirigido por el arquitecto Lorenzo Palmeri en el showroom de FENIX en Milán. En la pared, la naturaleza retorna de nuevo con motivos florales de estilo oriental, que traen a la casa de la familia un recuerdo de sus largos viajes por el lejano oriente.
El estudio

La madera oscura de las ventanas de proa y el techo del estudio acoge un mix de distintos piezas de diseño. Desde las lámparas de Caccia Dominioni hasta las piezas de cerámica dela serie Primates Elena Salmistraro para Bosa y muebles de diferentes materiales. Un elegante maximalismo equilibrado con armonía cromática. Fenix firma la versión de un clásico, la mesa redonda Shine de Vico Magistretti (1991), que edita De Padova y las patas de la lámpara de la marca alemana Balada & Co. Por su parte, en la esquina, junto a la mesa de estudio, un mueble de Formica Laminate Fir con un tono verde intenso, combina con el suave tono tierra de la alfombra.

La biblioteca

La madera es el nexo común en la boiserie, los techos y el parqué. Las paredes descubren unos paneles de seda –producto fabricado históricamente en Como– y al que se dedicaba originalmente la familia propietaria. Suelos y paredes reflejan el paso del tiempo y a la vez establecen un diálogo con la textura sedosa de las cortinas contemporáneas. La estantería modular, fabricada con FENIX Verde Comodoro, muestra la flexibilidad y color mate de estos nuevos materiales innovadores. Los libros, que curiosamente, se han colocado de canto, recuerdan el tono cálido de la seda y de las lámparas de Caccia Dominioni. La idea, aportar un ambiente íntimo y mantener en secreto las lecturas favoritas de la familia.

El pasillo

En este pequeño pasillo, impacta el tono rojo que se extiende por las paredes hasta el suelo de terrazo. Refleja el estilo de los años 50 introducido por el arquitecto Carlo Scarpa. Los tonos en verde y oro del suelo hacen juego con dos obeliscos de Formica Cora, que recuerdan un viaje a Egipto. La idea aquí es mostrar, de una forma inmersiva, un nuevo material X-KIN by FENIX, ha aplicado a las paredes y el techo. El producto ofrece una solucción muy original, enmarcado con pasamanerá. La puerta también realizada en el mismo tono mantiene la misma continuidad cromática, Rosso Jaipur en un lado y Verde Comodoro en el otro.

La cocina muestra el contraste entre los materiales nuevos y duraderos que presenta el grupo con los signos de decadencia y abandona que muestra la villa. Una especie de juego que alumba la imperfección perfecta. También refleja ese espíritu de copartir y ser un punto de encuentro de las cocinas de hoy. El amarillo de los cajones y armarios de Formica se ven resaltados por el negro de FENIX en las encimeras. Como detalle, la solución integrada del fregadero en versión empotrada, en diálogo con el revestimiento protector del Homapal. La lámpara y mesita de Formica Cora complementan la encimera en FENIX Verde Kitami. Como broche de oro, los elegantes Lem diseño de Shim & Tomoko Azumi que edita La Palma, realizados en
FENIX Bianco Kos.

El comedor

Uno de mis espacios favoritos en la villa. Un lugar fascinante que suma una refinada mezcla de estilos contemporáneo, pop y neoclásico. Representa el placer de la alta burguesía milanesa por armonizar distintas referencias estéticas. Piezas icónicas como las sillas Nemim Denim de Jean-Marie Massaud que edita MDF italia, tapizadas en tejido vaquero (denim) e inspiradas en los años 70, rodean a la gran protagonista del espacio. Una mesa ovalada con un taraceado en espiga que alternan dos nuevos tonos de FENIX inspirados en la tierra y en el lago. Sobre la mesa pende una lámpara icónica , la Twiggy de Marc Saddler para Foscarini. La luz dirige s la vista hasta la pared en la que brilla un paisaje toscano de estilo Piranesi hasta una combinación de estanterías pop de Formica y un banco clásico fabricado en Cora.
El baño

Pasado y futuro se mezclan en este antiguo cuarto de baño actualizado para el proyecto «Returning to Casa Bianca». El mármol de los suelos, el original de la villa, las ventanas artesanas, los grifos de principios de siglo y una desvencijada bañera, contrastan con los nuevos materiales. Entre ellos, Lava de Homapal que aporta ondas doradas reflectantes a la pared posterior del mueble, en armonía con el lavabo amarillo de Getacore. Esta combinación metálica pero a la vez muy cálida acompaña a la geometría circular del espejo, la lámpara, la ventana y los arcos originales.
El dormitorio


El dormitorio, un lugar tan inspirador, del que costaba salir. Rodeado de ventanas y balcones abiertas al lago y vestidas con etéreos visillos violeta, dejaba fluir distintos niveles cromáticos y espaciales. El proyecto ha jugado en este espacio con los tonos complementarios en las mesitas de noche y el tocador. Potencian el contraste el toque amarillo de textiles en las sillas y un papel pintado con dibujos de flores. En la imagen se puede ver en detalle el juego geometría que se ha hecho con el cabecero de la cama, realizado en Homapal y con unas incrustaciones en FENIX el modelo Viola Orissa. También nos llamó la atención, el armario, proyectado justo detrás y, hecho con Tuet de Arpa, en el que pudimos ver, y tocar, la superficie acanalada en composición romboidea. Un conjunto brillante y acogedor.
Una visita para no olvidar por cortesía de Formica Group Europe y en su nombre, Gema Bonilla, Marketing Manager Southern Europe.

Photos: Nathalie Kraig/Cortesía Villa Casa Bianca/Formica
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