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Un paraíso en una antigua granja: casa y  taller de Estudio Muher en Murcia

Palmeras, naranjos y almendros tapizan un paisaje onírico, en lo que fue una antigua granja de pollos, los arquitectos Manuel Herrera y Francisca Muñoz, fundadores del estudio Muher ART-Chitecture han creado su casa taller «una fábrica de sueños»

Muher ART-Chitecture es un estudio multidisciplinar de inspiración local pero con importante proyección internacional. Nació hace 40 años en plena Movida Madrileña y cuenta con sedes en Madrid, Miami y Murcia. Sus fundadores, arquitectos y artistas, no ponen límites a su trabajo, “cuando la pasión y la creatividad se unen, no existen fronteras”. De ahí sus últimos trabajos en China. Allí se han convertido en embajadores de la cultura española. Y, gracias a proyectos, como el Jardín de la Seda en la ciudad de Nann, han recibido importantes reconocimientos, el último: una cátedra honorífica de la Universidad de Nanning.

El agua es la gran protagonista del huerto donde los arquitectos de Estudio Muher han transformado la antigua granja de pollos en su casa taller
El agua es la gran protagonista del Huerto de las Palmeras, donde los arquitectos de Estudio Muher han transformado una antigua granja de pollos en su casa taller. Los almendros en flor anuncian la primavera.

Francisca y Manuel acaban de regresar de  China, donde han diseñado el Museo del Tomate en la ciudad de Taiyuan. Sí, tal cual, os lo mostraremos cuando esté acabado. Sus obras acaban de reactivarse tras el parón obligado por la pandemia. Nos lo cuentan a su paso por Madrid mientras celebramos sus éxitos en China en el reconocido restaurante China Crown. Ellos regresan de inmediato a Murcia, donde tienen su lugar en el mundo. Un paraíso que han querido compartir con nosotros.

Almendros, palmeras y cipreses custodian la zona de estar de uno de los porche de la casa taller de Estudio Muher

Cuentan Francisca y Manuel que tras recorrer el mundo y vivir en distintos países, entre finales de los 80 y los 90, tomaron finalmente la decisión de vivir en el campo. Buscaban un lugar que les permitiera desarrollar su trabajo, con espacio interior y  exterior, con clima y luz para poder trabajar en su proyecto artístico y profesional. Porque Muher lo tiene claro. Reivindica una simbiosis entre arquitectura y arte en el espacio habitable. Ellos desarrollan lo que denominan “un arte  amable que evoca la sostenibilidad en la apuesta creativa con la que convivir”.

La torre de la antigua edificación de los años 30 rehabilitada como vivienda taller por los arquitectos
La torre de la antigua granja rehabilitada como vivienda se alza en un promontorio con vistas al valle

El reto era importante: 1.000 m2 de edificación en una promontorio, en la que no se había invertido nada. Estudio Muher decidió a transformarla en su casa taller. Remodelar la estructura de pletinas antiguas,  modernizar las instalaciones e integrarla con el entorno. Tuvieron que conservar el volumen de la antigua granja porque ya estaba fuera de ordenación, reforzar la estructura y cimentación y acometer la climatización, el aislamiento y la domótica.

La piscina, planteada como un lago con playa y  cuenta con varios niveles
La piscina, planteada como un lago con playa está rodeada de vegetación mediteránea

Durante dos años, de el 2000 al 2002, realizaron la rehabilitación de la casa. Parten del volumen existente de la antigua granja. Y se le enmascara en un discurso arquitectónico que parte de  las características de edificaciones del entorno. «Una tipología de palacios Paladianos de principios del XX  del patrimonio local en un paraje natural protegido, con torreones vigías que emergen entre la naturaleza y desde donde se divisa las tierras del valle cercano, explica el arquitecto.

“Esta edificación es un icono de nuestro lenguaje, y una síntesis de nuestra experiencia tras vivir en el Caribe, Japón, Asia y países árabes. Ello la ha convertido en una casa paisaje volcada a la naturaleza”.

Manuel Herrera. Arquitecto
Una vegetación autóctona y mediterránea rodea la piscina
Otra vista de la piscina desbordante en la casa taller de Estudio Muher en Murcia
La piscina se ha diseñado a modo de lago con playa una piscina a modo de lago con playa que desborda a otros tres metros de nivel inferior, provocando una sensación de frescor y humedad en el ambiente en verano.

Se incorporan grandes ventanales como cajas de vidrio para fundir el espacio interior con el paisaje, incorporándolo a la vivienda. Los materiales son naturales, piedra, hormigón y carpintería de hierro con tratamiento envejecido de óxido. Y orgánicos, como los tintes naturales que colorean el mortero de fachadas y pavimentos. Todo esto logra que la arquitectura se integre conceptualmente en el tiempo de las edificaciones que se quiere emular.

El paisaje se adentra en la casa a través de grandes ventanales
El paisaje y los recuerdos de los distintos países donde han vivido los arquitectos protagonizan la vivienda
El paisaje y los recuerdos de los distintos países donde han vivido los arquitectos protagonizan la vivienda

«Es una casa-taller donde el in & out está presente en todos los rincones, al no haber vecinos, no hay cortinas ni estores que camuflen la visión. Esto hace que un recorrido por la casa sea como recorrer el jardín desde el interior”

Manuel Herrera. Arquitecto
Arte y recuerdos de viajes  visten la casa taller de los arquitectos de Estudio Muher en Murcia
El arte es otro de los principales protagonistas de la vivienda de Estudio Muher en Murcia
Vista de el salón desde la planta alta
Agua y palmeras, rodean la vivienda taller de Estudio Muher en Murcia

El paisaje y el jardín

El jardín, que es un promontorio escalonado se fue adaptando poco a poco. El agua es una pieza fundamental, es más, su gran protagonista. “Nuestra experiencia de vivir en Japón y en Marruecos nos ha marcado la sensación del agua en el paisaje como elemento generador, muy necesario en nuestra cultura por el calor y la sequedad”.

Las acequias recorren las  terrazas del huerto
Las acequias recorren las terrazas del huerto

» Es una fábrica de sueños, ya que todas las disciplinas conviven en el mismo espacio creador»

Marcos Ricardo Barnatán. Poeta
Los colores de la tierra y el agua protagonizan el jardín
El agua, el terracota, el verde, los colores de la tierra

Distintas acequias con partidores recorren los aterrazados del huerto entre los naranjos. Mediante un circuito cerrado de recuperación, emulan el sonido de los partidores de agua que irrigaban los parterres de árboles con el procedimiento de riego a manta.  Fuentes y estanques y la piscina a modo de lago con playa que desborda a otros tres metros de nivel inferior, provocan una sensación de frescor y humedad en el ambiente en verano.

Detalles de la construcción artesana de la casa taller de Estudio Muher en Murcia
Artesanía y materiales autóctonos, km 0

Todos esos puntos de agua conviven con perspectivas de naranjos, almendros, palmeras, olivos y cipreses siguiendo el estilo del jardín mediterráneo de las tres culturas, escalonado como Los Cármenes de Granada. Esta misma filosofía de las tres culturas murcianas: sefardí, cristiana y musulmana y de sus árboles más representativos: cipreses, olivos, almendros, limoneros y palmeras, junto con plantas como las santolinas, buganvillas, etc… la han trasladado al Silk Garden (Jardín de la Seda) en China que publicaremos más adelante.

La torre de la antigua granja rodeada de palmeras
Más de 90 palmeras custodian la vivienda taller de Estudio Muher
Detalles de uno de los chill out de la casa
Uno de los chillout al atardecer en la casa taller de Estudio Muher en Murcia

El taller/estudio

La construcción original de la granja,  configurada con cerchas metálicas y muros anchos, alberga unos espacios industriales de gran luminosidad con amplios ventanales a doble altura abiertos al paisaje. En doble altura se conecta igualmente la planta alta con el estudio de arquitectura, un espacio oficina-taller-paisaje donde los arquitectos disfrutan trabajando bajo árboles en el interior de 4 mde altura.

La bibiloteca preside la zona de trabajo
La biblioteca preside la zona de trabajo y lectura. En el interior crecen árboles hasta de 4 m de altura

Hay una imagen que siempre destaco, explica Manuel Herrera, y es la vista desde la biblioteca, volcada sobre el valle con la potente montaña del parque natural de Sierra Espuña. Aparece al fondo detrás del palmeral que flanquea la finca. Desde ahí la inspiración a la lectura o a escribir es de lo más sugerente.

Esta inspiración es fundamental para su trabajo. De hecho, uno de los motivos que les llevó a trabajar fuera de una ciudad era la disponibilidad de gran espacio donde pudieran trabajar todo el equipo.

Manuel Herrera y Francisca Muñoz, arquitectos y artistas realizan sus obras en este taller.
Manuel Herrera y Francisca Muñoz, arquitectos y artistas, trabajando en su taller.

En la planta inferior se ha instalado el estudio de arte donde desarrollan los murales y piezas en lienzo o esculturas tridimensionales. Y en otra parte exterior de la finca, se encuentra el taller abierto al aire libre, a la sombra de grandes sauces, donde se desarrollan las esculturas de gran formato para espacios públicos o jardines.

Los arquitectos y artistas trabajan en su taller

En definitiva, una perfecta simbiosis de arquitectura y paisaje protagoniza este proyecto de la casa taller de Estudio Muher en Murcia. Aquí arte, naturaleza, paisajismo y arquitectura se funden para crear un oasis de paz donde la creatividad, como el agua, fluye libre.

Detalles de la antigua construcción una granja de pollos de los años 30

Si queréis ver otro reportaje de Estudio Muher, su trabajo en el Restaurante Bio Contrastes de Ramón Freixa en Casa Decor 2021 pinchad aquí

Fotos: cortesía de Muher Estudio

Más info: Muher Art-Chitecture